05 enero, 2015

Viento helado de invierno demacrado.

Te encontré sin buscarte,
entre los cálidos rayos de sol
de este invierno decadente,
te bebí como lluvia transparente,
luna llena de noche serena,
sangre ardiente recorriendo
mi cuerpo moribundo,
y me llenaste de puro consuelo, 
perfumada de exótica flor viviente
en mi campo de soledad permanente,
ráfaga de frío viento 
que pasó fugaz y muerto,
dentro de mi realidad demente
que al querer simplemente rozarlo,
me quemaba el rostro helado,
perdiéndolo en un suspiro
de vaho escarchado...
Te iré olvidado poco a poco
todos los días un ratito...


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